REVESTIMIENTOS

Con el paso del tiempo los depósitos de combustible enterrados sufren alteraciones debido a la corrosión interna del propio combustible o externa debido al terreno. Estas alteraciones contaminan las zonas adyacentes al depósito con hidrocarburos o bien, el interior se llena de agua y lodos que pueden deteriorar los sistemas de los usuarios de las instalaciones petrolíferas (gasolineras, calderas de gasóleo, etc.)

Tras determinar la no estanqueidad mediante la realización de pruebas de estanqueidad se procede a la limpieza, desgasificación y reparación del tanque.

Para realizar la reparación utilizamos una resina epoxídica que aplicamos mediante un rodillo, empapando bien la fibra de vidrio en forma de manto textil procurando que estos queden totalmente extendidos. Este proceso se repite hasta que se consigue el espesor necesario para alcanzar las propiedades mecánicas requeridas por el informe UNE 53991 IN:2011.

Finalmente se aplica una capa conductiva para instalaciones conectadas a tierra o para depósitos de gasolina que evitará el aislamiento eléctrico del tanque interior y el correspondiente riesgo de chispa electrostática por efecto condensador.

Tras un control de calidad para la  detección de posibles imperfecciones de la reparación (burbujas de aire, poros en el laminado, etc) se lleva a cabo una prueba de estanqueidad a tanque vacío, limpio y desgasificado, mediante el sistema GTEST (sistema homologado según informe UNE 53968 IN:2005). Tras la prueba certificada por una OCA, el tanque queda exento de la realización de las Pruebas Periódicas de Estanqueidad por un periodo de 10 años.